Bryn Mawr Classical Review

BMCR 2014.03.59 on the BMCR blog

Bryn Mawr Classical Review 2014.03.59

Tino Villanueva, So Spoke Penelope.   Cambridge, MA:  Grolier Poetry Press, 2013.  Pp. 60.  ISBN 9781891592027.  $17.00 (pb).  


Reviewed by Ramiro González Delgado​, Universidad de Extremadura (rgondel@unex.es)

[An English translation of the review is presented below.]

So Spoke Penelope es un libro atípico para ser reseñado en BMCR al no tratarse de un ensayo, una edición o traducción de textos clásicos o un estudio científico; estamos, sin embargo, ante una excelente obra de creación literaria que, con toda seguridad, será fuente de análisis y estudios como ejemplo de recepción literaria de la épica griega arcaica, en concreto de la Odisea, en la poesía contemporánea y, especialmente, del personaje de Penélope.

La obra es el sexto libro de poesía de Tino Villanueva (Texas, 1941), profesor del Departamento de Estudios Románicos de la Universidad de Boston y autor de referencia de la literatura chicana. La mayoría de su obra está publicada en español y en inglés. Así, Hay Otra Voz. Poems (1968-1971) (1972), Shaking off the Dark (1984, revisada 1998), Crónica de mis peores años (1987) / Chronicle of my Worst Years (1994), Scene from the movie GIANT (1993)1 / Escena de la película Gigante (2005), Primera causa / First Cause (1999), a las que ahora se suma la obra que revisamos y que contará con edición bilingüe en la editorial del Instituto Franklin. Además, ocho de sus poemas han sido incluidos en The Norton Anthology of Latino Literature (2011) y una selección de sus composiciones ha sido traducida al italiano: Il Canto del Cronista (2002).

So Spoke Penelope se presenta en una cuidada edición y con una sugerente introducción a cargo de Ifeanyi Menkini, poeta nigeriano, profesor y fundador de la Grolier Poetry, editorial que publica la obra. Menkini esboza unos pertinentes rasgos biográficos y bibliográficos de Villanueva para tratar de mostrar las afinidades, la trayectoria y el compromiso del autor con la figura de Penélope, destacando la importancia en la configuración de la obra de Clara Solana Ríos, abuela del autor y “another Penelope of the hard Texas sun”.

Imitando las palabras de Homero, el título de la obra ya nos indica que la protagonista es Penélope, la mujer de Ulises, el héroe de la Odisea. Coincidencias literarias, estas mismas palabras, en gallego, “Así falou Penélope”, aparecen en la reivindicación feminista del poema “Penélope” de Xohana Torres que, como Villanueva, quieren dar voz poética a la mujer de Ulises. Aunque existen otras tradiciones que difieren de la versión canónica homérica, Villanueva retrata a su Penélope según la Odisea: la fiel esposa de Odiseo, de carácter y conducta intachable. Sus epítetos (περίφρων o ἐχέφρων) así lo reflejan: una mujer sensata, prudente y discreta, cuyo nombre es también sinónimo de modestia, castidad, fidelidad y paciencia. Es, por antonomasia, la esposa-modelo, pues, durante la ausencia del marido, no olvida sus labores propias (tejer) y permanece recluida en su oikos sin dar que hablar; cumple a la perfección el papel de la esposa en la Antigüedad y, por tanto, su comportamiento ejemplar será alabado. Sigue así esta obra la concepción de una Penélope virtuosa, frente a otras reescrituras contemporáneas que se decantan por una Penélope libertina o, incluso, feminista. La Penélope de Villanueva es una mujer enamorada, que suplica a Atenea para que su esposo regrese, que explora el horizonte anhelando ver las velas de su barco, que desea verse envuelta entre sus brazos, tenerlo en su cama; sin embargo, lo único que encuentra es, con paciencia desesperada, su odiosa ausencia. Poema tras poema, Villanueva va tejiendo la odisea de Penélope, la mujer que esperó fielmente por su marido veinte años, asediada por pretendientes, y a la que los aedos de la Antigüedad no prestaron la atención adecuada. De ahí que modernas reescrituras incidan, al igual que aquí, en su historia personal, como por ejemplo, entre muchas otras, La tejedora de sueños (1952) de Antonio Buero Vallejo, The Penelopiad (2005) de Margaret Atwood o, más recientemente, Nostalgia de Odiseo (2012) de la menos conocida Nuria Barros.

So Spoke Penelope contiene 32 poemas, fruto de un trabajo de, al menos, diez años. Veinticuatro de estas composiciones se habían presentado previamente en diferentes revistas y antologías desde el año 2004, cuando una primera muestra se publica en el número 6 de Poiesis: A Journal of the Arts and Communication, en concreto “So Spoke Penelope”, “Prayer to Athena”, “Dream”, “In Color and in Cloth” y “A Width of Cloth”. Cada poema puede leerse individualmente, pero el acierto ha sido reunirlos todos ya que, leyendo la obra, vamos releyendo la Odisea a través de los ojos de Penélope que, en primera persona, nos cuenta su propia odisea de amor, esperanza y desesperación. Siguen los poemas, además, un orden cronológico en la vida de esta heroína, pues vemos cómo es su estado de ánimo con el paso de los años. En el primero, cuyo título da nombre a la obra, han transcurrido dos años desde que se fue Odiseo; en el quinto, “Patterns that I weave”, ya van cinco años; seis, en el séptimo, “Against all odds”; nueve, en el noveno, “Prayer to Athena”; quince en el décimo-séptimo, “In the courtyard”; dieciocho en el vigésimo-segundo, “Another prayer to Athena”; en el vigésimo-sexto, “Wakeful dreaming”, un año más; y veinte, en el trigésimo, “Athena, Spinner of many schemes”. La alegría llega en el último poema, “Twenty years waiting”, en el que Villanueva le hace olvidar los malos momentos del pasado. De esta forma, el poeta intenta completar lo que Homero deja entrever en su poema, ahondando especialmente en los sentimientos de la mujer enamorada, la esposa abandonada o la madre angustiada. Lo que en la Odisea se obvió, la reescritura de esta historia va a prestarle atención, en parte porque el destinatario, la lengua, el tiempo, las circunstancias son diferentes. Además, la lectura de este poemario puede servir de acicate para que el receptor de la obra contemporánea lea y conozca, si no lo hizo todavía, la épica griega, aunque, en este caso, perdería las ironías (por ejemplo, cuando Penélope se pregunta si Odiseo está en apuros o se encuentra con otras mujeres), alusiones o referencias intertextuales que perciben quienes conocen bien, como el autor, la obra homérica.

Review translated by Lisa Horowitz:

So Spoke Penelope is not the sort of book BMCR ordinarily reviews, in that it is not an essay, or a new edition or translation of classical texts, nor is it a scientific study. It is, instead, an excellent creative work of literature, one which is undoubtedly destined to become a source of critical analyses and studies regarding the influence of ancient Greek epic poetry on contemporary poetry, in general, and The Odyssey—especially the character of Penelope—in particular.

This book is the sixth volume of poems written by Tino Villanueva (b. Texas, 1941), a professor in the Department of Romance Studies at Boston University, and an authority on Chicano literature. Most of his previous works have been published in both Spanish and English. These include Hay otra voz poems (1968-1971) (1972); Shaking Off the Dark (1984, rev’d. 1998); Crónica de mis peores años (1987) / Chronicle of My Worst Years (1994); Scene from the Movie GIANT (1993)2 / Escena de la película GIGANTE (2005); and Primera causa / First Cause (1999). So Spoke Penelope now joins this list, with a bilingual edition soon to be released by The Franklin Institute. In addition to these books, eight of Villanueva’s poems appear in The Norton Anthology of Latino Literature (2011), and a selection of his works has been translated into Italian and published under the title Il Canto del Cronista (2002).

Ifeanyi Menkiti, the Nigerian poet, professor and founder of the Grolier Poetry Press which published So Spoke Penelope, has taken great care in bringing out this first edition, and contributed a thought-provoking introduction of his own. In that introduction, Menkiti outlines the salient biographic and bibliographic features of Villanueva’s life, in order to show how the poet came to engage with and feel an affinity for the character of Penelope. In so doing, Menkiti places particular emphasis on the influential role of the poet’s grandmother, Clara Solana Rios, “another Penelope of the hard Texas sun.”

Invoking the words of Homer, the title of the book announces that it is Penelope—wife of Odysseus, the hero of The Odyssey—who is to be the book’s protagonist. By way of literary coincidence, these very same words, but in gallego—“Asi falou Penelope”—were also used by Xohana Torres in her poem “Penelope,” in which she, like Villanueva, endeavored to give Odysseus’ wife a poetic voice, albeit from a feminist perspective. The character of Penelope has likewise appeared in a variety of other guises, all differing from the canonical Homeric version. Villanueva, however, has chosen to take Penelope just as he found her in The Odyssey: Odysseus’ faithful wife, a woman whose conduct and character are beyond reproach. The epithets used by Homer (περίφρων or ἐχέφρων) portray a sensible woman, prudent and discreet, whose name is synonymous with modesty, chastity, faithfulness and patience; in short, she is the model wife par excellence. While her husband is away, she remains cloistered in her oikos, tending to her labors (weaving) and leading a quiet, reclusive life. Her conduct is at all times exemplary; she plays the role of the praiseworthy wife in antiquity to perfection. It is this quintessentially virtuous Penelope whom Villanueva has chosen as his subject, even as other contemporary re-writers of the epic have veered off in the direction of Penelope-as-feminist or even as-libertine. Villanueva’s Penelope is a woman possessed by love; she prays to the goddess Athena for the return of her husband and searches the horizon, yearning to catch a glimpse of his sails; she longs to feel the arms of her husband around her, and to lie with him in her bed. But for all the hopelessness of her patience, she meets only with his hated absence. In poem after poem, Villanueva weaves Penelope’s odyssey, the woman who for twenty years waited faithfully for her husband, besieged all the while by suitors. Insofar as the epic poets of antiquity failed to give this woman the attention she warranted, many other contemporary writers have likewise embarked on telling her personal story. Among them, for example, are La tejedora de sueños (1952) by Antonio Buero Vallejo, The Penelopiad (2005) by Margaret Atwood, and, most recently, Nostalgia de Odiseo (2012) by the lesser known writer Nuria Barros.

The thirty-two poems which make up So Spoke Penelope are the product of at least ten years of work. Twenty-four of these poems have appeared before in various journals and anthologies, starting in 2004, when a preview of the collection came out in Poiesis: A Journal of the Arts and Communication, Vol. 6, specifically, “So Spoke Penelope,” “Prayer to Athena,” “Dream,” “In Color and in Cloth,” and “A Width of Cloth.” Each of these poems is capable of standing on its own, but the real strength of this work lies in reading them all together. By reading the collection as a whole, we are, in effect, re-reading The Odyssey, but this time through the eyes of Penelope, who in the first person, recounts her own odyssey of love, hope and despair. Moreover, by arranging the poems chronologically in the life of the heroine, Villanueva enables us to follow the trajectory of her state of mind throughout the many passing years. In the first poem, which takes its name from the title of the book, two years have gone by since Odysseus’ departure. In the fifth poem, “Patterns That I Weave,” five years have already passed; six years, in the seventh, “Against All Odds;” nine years in the ninth, “Prayer to Athena;” fifteen years in the seventeenth, “In the Courtyard;” eighteen years in the twenty-second, “Another Prayer to Athena;” yet one more year in the twenty-sixth, “Wakeful Dreaming;” and twenty years in the thirtieth, “Athena, Spinner of Many Schemes.” Happiness finally arrives in the last poem, “Twenty Years Waiting,” in which Villanueva has Penelope forget the awfulness of past moments. In this way, the poet aims to finish what Homer had barely begun; he delves deeply into the feelings of this enamored woman, abandoned wife and anguished mother. The story, as re-written by Villanueva, focuses on what The Odyssey did not, in part because the audience, along with its language, times and circumstances, has changed. Moreover, reading this contemporary book of poems may serve as a catalyst to get readers, who have not yet read the ancient Greek epic poem, finally to do so, even though certain ironies in the text may escape them (for example, when Penelope wonders to herself whether Odysseus is in trouble or arranging trysts), allusions and intertextual references which can be appreciated only by those who, like Villanueva, are intimately familiar with Homer’s work.


Notes:


1.   Esta obra obtuvo el American Book Award en 1994.
2.   This book won the American Book Award in 1994.

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